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Ciencias Sociales

Attorneys & ethics

Diana Elisa Ortega Jiménez

Todos alguna vez hemos escuchado hablar de la palabra “ética”. La mayoría de nosotros la relaciona con el debido actuar con el que una persona ha de conducirse en su vida. Sin embargo, ¿Qué es la ética?
Ética proviene del griego “ethos”, que significa “costumbre”, pero la costumbre no siempre constituye los mejores usos. La ética es también la rama de la filosofía dedicada a las cuestiones morales y según el diccionario de la Lengua Española es “El conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona”; sin embargo, el contenido de esas “normas morales” que van a tutelar el actuar de un individuo difiere de una persona a otra.

Ética es un concepto subjetivo cuyo contenido posee relevancia, pues en todo puesto, profesión u oficio se espera un “desempeño ético”. Como dije, el contenido de éste concepto varía, pero en mi opinión las diferencias que hay de la idea de una persona a la de otra son casi inexistentes, pues la ética consiste en actuar correctamente, sin embargo, muchos de nosotros al leer esto podríamos preguntarnos ¿Qué es lo correcto? (como éste artículo se trata de emitir mi opinión pues exactamente eso voy a hacer).

Lo correcto es aquello que nos hace sentir bien como personas, es esa acción que produce un sentimiento de satisfacción, hacer lo correcto nos deja descansar por las noches, te hace estar orgulloso de ti mismo, es ser transparente en tus acciones e intenciones, es tener palabra, es seguir con lo pactado, es no traicionar, es no ser indiferente ante la acciones fuera de lugar, es no pasar por encima de los demás para tener éxito, es conseguir el éxito a base de esfuerzo, es aceptar los errores y aprender de ellos; creo firmemente que todos comprendemos la naturaleza de las acciones “correctas”. A mi parecer no es necesario tener un concepto, es algo que simplemente sabemos.

El ámbito donde la ética posee mayor relevancia es el laboral, pues se espera que la persona que ha dedicado años de estudio con el fin de ser apto para el desempeño de una profesión, tenga un actuar envidiable. En todas las profesiones la ética es la base del ejercicio de la misma, pero en lo particular quisiera referirme a la abogacía.

Abogado viene del latín advocatus cuyo significado es “el llamado para auxiliar” o bien “el que intercede en favor de alguien”. La labor del abogado consiste en la solución del mayor de los problemas de cada persona que acude a él, pues del resultado de las situaciones que maneja, depende ya sea la libertad, los bienes, el estado civil o bien la situación económica de una persona. El abogado está lidiando con un suceso de gran relevancia para la persona que acude a él, razón por la cual debe conducirse con serenidad, profesionalismo, y ética.

La abogacía debe ser desempeñada con ética profesional y al hablar de ello me refiero que debe ejercerse con apego a la ley, pues es el instrumento para la impartición de justicia, debe estar ligada a la honestidad, pues el abogado es consejero de aquel que busca solución a su dilema. La persona que se diga abogado debe ser recto, pues es quien da a conocer el derecho, garantías y libertades al pueblo. La profesión que está llevando a cabo debe caracterizarse por su saber, debe estar exento de engaños y de arrogancia, se debe contar con integridad, con dedicación y un buen criterio.

¿Qué pasaría si el abogado no actúa con los principios mencionados?
Sí el abogado no se desempeña con apego a la ley entonces iría en contra de aquello a lo que dedicó años en estudiar y cualquier actuación que realice estaría penada por la autoridad, sí el que se dice abogado no es honesto, no sería el consejero en quien se busca auxilio, sí no se es recto no es una persona digna de confianza a quien confieses tus problemas, sí engaña, es arrogante y malicioso, entonces ¿Cuál es la razón de ser como abogado?

El abogado debe tener en claro los principios bajo los cuales regirá su actuar, pero aún más que eso, éstos deben ser conformes al buen juicio, deben tener como fin la aplicación de la justicia, deben ser firmes y crear en él la satisfacción de haber obrado con ética profesional.

 

texto elaborado en la semana de la ética de la fraternidad internacional Phi Delta Phi.

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