Loading...
Ciencias Sociales

Diálogos sobre el aborto | El aborto como un derecho

Por Ale­jan­dra Mon­se­rrat Zerrweck Her­nán­dez

Recien­te­men­te, se pre­sen­tó en el Con­gre­so Local la pro­pues­ta del nue­vo códi­go penal para el esta­do de Coahui­la, en el que, uno de los prin­ci­pa­les cam­bios a rea­li­zar, es sobre la des­pe­na­li­za­ción del abor­to con­sen­ti­do den­tro de las pri­me­ras 12 sema­nas del emba­ra­zo; el tema que ya de por sí, resul­ta com­pli­ca­do de abor­dar, vol­vió a pro­vo­car deba­te entre quie­nes no com­par­ten la mis­ma pos­tu­ra acer­ca del mis­mo.

Es impor­tan­te men­cio­nar que su pena­li­za­ción y la inter­ven­ción del esta­do están lejos de impe­dir su prác­ti­ca pues con­tra­rio a ésto, la can­ti­dad de muje­res que inte­rrum­pen un emba­ra­zo no desea­do en con­di­cio­nes clan­des­ti­nas, insa­lu­bres y sin aten­ción médi­ca (pro­vo­can­do lesio­nes gra­ves e inclu­so la muer­te), no dis­mi­nu­ye.

Sin embar­go, aquí la pre­gun­ta que debe­mos hacer­nos no es si se está favor de la des­pe­na­li­za­ción de la inte­rrup­ción volun­ta­ria del emba­ra­zo, sino si se está a favor o en con­tra del abor­to.

Si bien es cier­to que muchas muje­res con­ti­núan con su emba­ra­zo aún cuan­do no es desea­do, es incon­ce­bi­ble que se les exi­ja lo mis­mo a quie­nes nun­ca qui­sie­ron emba­ra­zar­se, sin impor­tar cuál haya sido la cir­cuns­tan­cia que las colo­có en esta situa­ción, y es don­de tene­mos que tener cla­ro lo siguien­te: nadie abor­ta por que­rer tener la expe­rien­cia, el abor­to o la inte­rrup­ción volun­ta­ria del emba­ra­zo en con­di­cio­nes ópti­mas, salu­bres y con orien­ta­ción médi­ca, es un últi­mo recur­so al que las muje­res debe­mos poder tener acce­so, para ejer­cer la com­ple­ta liber­tad de ele­gir si con­ti­nuar con el emba­ra­zo o no, la cual sig­ni­fi­ca más que sólo eso, sig­ni­fi­ca que tene­mos la liber­tad de deci­dir sobre nues­tro cuer­po, de deci­dir el momen­to y las cir­cuns­tan­cias idó­neas para ser madres o para no ser­lo y lo que con­si­de­ro más impor­tan­te, la posi­bi­li­dad de des­men­tir el dis­cur­so que des­de peque­ñas nos han incul­ca­do: “somos hechas para ser madres”.

Se tie­ne que dejar atrás la idea de que abor­tar por elec­ción pro­pia nos con­vier­te a las muje­res en seres que care­cen de apre­cio y sen­ti­do por la vida, pues no es así; pero, sobre todo, debe­mos enten­der que ser mujer, no es sinó­ni­mo de ser madre.

Nota: En días pró­xi­mos, será publi­ca­do el nue­vo Códi­go Penal para el Esta­do de Coahui­la de Zara­go­za, en el cual, uno de los temas que ha gene­ra­do mayor ten­den­cia, fue el rela­ti­vo a la des­pe­na­li­za­ción del abor­to; diver­sos gru­pos a favor y en con­tra, han mos­tra­do su acep­ta­ción o incon­for­mi­dad, res­pec­ti­va­men­te, sobre el tema.

Pren­sa Uni­ver­si­ta­ria, como líder de opi­nión estu­dian­til, les da voz a los estu­dian­tes que, en el tema que nos ata­ñe, hablan acer­ca de una pos­tu­ra que sus­ten­ta lo ante­rior o lo recha­za, siem­pre par­tien­do des­de la liber­tad de expre­sión, la for­ma­ción de las ideas y el libre­pen­sa­mien­to.

Gio­van­ni Her­nán­dez Espitia\Cochisse Freys­si­nier y Dávi­la.

One comment
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *