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¿Qué ver?

Hablemos de The Punisher

Balas, san­gre, ven­gan­za, encu­bri­mien­to, corrup­ción, cons­pi­ra­ción guber­na­men­tal, trau­mas post gue­rra entre otros temas, lle­gan este cie­rre de año a nues­tras pan­ta­llas de la mano de The Punis­her

Crea­da por Ste­ve Light­foot (Han­ni­bal) y pro­du­ci­da por Mar­vel Tele­vi­sion en aso­cia­ción con ABC Stu­dios, la serie nos pre­sen­ta a Frank Cas­tel (Jon Bernt­hal) aho­ra con el nom­bre de Pete Cas­ti­glio­ni tra­tan­do de recons­truir su vida con un per­fil bajo, tra­ba­jan­do en una cons­truc­ción, has­ta que de algu­na for­ma su tor­men­to­so pasa­do lo alcan­za.

A dife­ren­cia de las pro­duc­cio­nes para la pan­ta­lla gran­de, la cua­les tie­nen un toque infan­til y bro­mis­ta, en la tele­vi­sión Mar­vel man­tie­ne su línea oscu­ra, cru­da y por supues­to mas rea­lis­ta de la mano de per­so­na­jes que tie­nen una vida dura, pro­ble­mas reales que, aun­que suce­den en un mun­do irreal, nos resul­ta más fácil iden­ti­fi­car­nos, como lo son el cri­men en las calles, la muer­te de inocen­tes y la for­ma poco éti­ca en la que los gober­nan­tes y la auto­ri­dad ejer­cen el poder.

Con el pasar de los capí­tu­los vamos cono­cien­do más de Frank Castle, su sen­tir acer­ca de la per­di­da de su espo­sa e hijos, el trau­ma que lo aque­ja cada maña­na de su vida y cómo era en su anti­gua vida de mari­ne en el ejer­ci­to de los Esta­dos Uni­dos, don­de par­ti­ci­pó en la ope­ra­ción “Cer­be­rus” coman­da­da por William Raw­lins (Paul Schul­ze) en Afga­nis­tán, jun­to a su gran ami­go Billy Rus­so (Ben Bar­nes) y otros más miem­bros de las fuer­zas espe­cia­les.

En dicha ope­ra­ción el equi­po debía eli­mi­nar a obje­ti­vos de alto ran­go del enemi­go.

ALERTA DE SPOILER

Aun­que resul­ta ser un encu­bri­mien­to para lle­var dro­ga a los Esta­dos Uni­dos escon­di­da en los cadá­ve­res de sol­da­dos esta­dou­ni­den­ses caí­dos en bata­lla.

Al fil­trar­se esa infor­ma­ción, los altos man­dos fue­ron cazan­do uno por uno a quien tenía el cono­ci­mien­to de esto, entre ellos Castle, sus com­pa­ñe­ros de escua­drón, y un ana­lis­ta de la NSA de nom­bre David Lie­ber­man (Ebon Moss) quien fin­ge su muer­te para esca­par, entre otros. Lie­ber­man y Castle jun­to a la agen­te de segu­ri­dad nacio­nal Dinah Mada­ni (Amber Rose) bus­ca­rán a los cul­pa­bles para hacer­los pagar, aun­que por dis­tin­tos medios.

FIN DE LA ALERTA DE SPOILER

Una tema muy impor­tan­te que toca la serie y que ayu­da a enten­der el tras­fon­do de los per­so­na­jes es cómo afec­ta la gue­rra a los sol­da­dos cuan­do vuel­ven a casa. Se encuen­tran un mun­do al que no están acos­tum­bra­dos, se enfren­tan a una reali­dad don­de los “valo­res ame­ri­ca­nos” que les son incul­ca­dos en la mili­cia como la liber­tad no son del todo cum­pli­das en su pro­pia tie­rra; explo­ra cómo se sien­ten uti­li­za­dos, sin men­cio­nar las secue­las psi­co­ló­gi­cas con las que deben car­gar que afec­tan tan­to a ellos como a sus fami­lias.

Esto ayu­da mucho al espec­ta­dor a enten­der el modo de actuar del pro­ta­go­nis­ta sin tener mucha nece­si­dad de ver sus apa­ri­cio­nes en otras series o adap­ta­cio­nes.

La pro­duc­ción se da el lujo de cam­biar el moti­vo de la muer­te de la fami­lia Castle, rees­cri­bien­do así el ori­gen del obje­ti­vo pri­ma­rio de la cru­za­da que enfren­ta el pro­ta­go­nis­ta, dán­do­le un toque cons­pi­ra­ti­vo y de cas­ti­go, lo cual enca­ja per­fec­to en el tiem­po y con­tex­to actual.  Aho­ra la gen­te teme más a sus pro­pios gobier­nos, al espio­na­je de la NSA, etc.

Ori­gi­nal­men­te la muer­te de la fami­lia recaía en manos de las olea­das cri­mi­na­les de los 70s y 80s, moti­van­do al Punis­her a lim­piar la ciu­dad de Nue­va York, cosa que nues­tra gene­ra­ción ya ve muy en el pasa­do. Un cam­bio por el que tam­bién pasa­ron otras series como “X-Files” en su nue­va tem­po­ra­da.

Como serie indi­vi­dual es muy bue­na, soli­da, no ocu­pa lle­nar de refe­ren­cias para satis­fa­cer al fan de comics, nos da un obje­ti­vo under­ground para los pro­ta­go­nis­tas que tie­ne su pun­to más alto sobre el final de la tem­po­ra­da, unas esce­nas de acción increí­bles y bien logra­das, los gol­pes direc­tos, a matar, la for­ma en la que corre la san­gre hace jus­ti­cia a las pági­nas de his­to­rie­tas, que sin duda lo otor­ga la cla­si­fi­ca­ción C.

Cabe men­cio­nar la peque­ña refe­ren­cia de Cas­ti­glio­ni, ese fue el ape­lli­do ori­gi­nal de Frank en los comics, cam­bia­do hace más de 30 años por la for­ma anglo­sa­jo­na “Castle” con la que se man­tie­ne hoy en día.

Por su par­te Bernt­hal entre­ga un gran cas­ti­ga­dor, le da su toque, pero pro­yec­ta bien ese Frank de los cómics, fiel a sus prin­ci­pios, a su cau­sa y dis­pues­to a morir cada día de su vida. Un hom­bre que nun­ca pier­de de vis­ta su misión y obje­ti­vo, aun­que el mun­do lo vea como un mons­truo, la adap­ta­ción ideal de la figu­ra del “anti­hé­roe” ese que con­si­gue el obje­ti­vo y hacer el bien sin impor­tar cru­zar la línea de lo moral.

A dife­ren­cia de “Defen­ders” esta serie sí se toma los tiem­pos para todo, desa­rro­lla al per­so­na­je y los even­tos flu­yen, te deja con ganas de más y estoy com­ple­ta­men­te segu­ro de que ten­dre­mos Punis­her para rato y segu­ra­men­te vol­ve­rá con una segun­da tem­po­ra­da o con apa­ri­cio­nes espe­cia­les en otras pro­duc­cio­nes. Una lás­ti­ma que aún no den el vis­to bueno para que esta cla­se de per­so­na­jes den el sal­to al cine, qui­zá no es su lugar, qui­zá no sea su tono, pero es algo que todos los fans que­re­mos ver.

La serie se estre­nó el 17 de noviem­bre y su pri­me­ra tem­po­ra­da de 13 epi­so­dios se encen­tra dis­po­ni­ble en el catá­lo­go de Net­flix.

Por: Charly Mar­tí­nez

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