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Arte y CulturaOpinión

La cultura en tiempos de Guerra

Para Mau­ro Mari­nes

El pró­xi­mo sába­do Miguel Ángel Riquel­me Solís dará a cono­cer la lis­ta de nom­bres de las per­so­nas que  ocu­pa­rán su gabi­ne­te legal, en ese sen­ti­do el perió­di­co Van­guar­dia se dio la tarea de armar un per­fil par­cial de uno de los can­di­da­tos natu­ra­les a ocu­par la Secre­ta­ría de Cul­tu­ra: Arman­do Javier Gue­rra Gue­rra.

En Pren­sa Uni­ver­si­ta­ria Mx nos dimos la tarea de rea­li­zar un bre­ve research de lo fue su admi­nis­tra­ción como direc­tor del extin­to Ins­ti­tu­to Coahui­len­se de Cul­tu­ra para que conoz­cas los aspec­tos más rele­van­tes de dicha ges­tión:

Para empe­zar, des­de 2006, el ICOCULT cuya sede estu­vo en la vie­ja caso­na ubi­ca­da fren­te al Casino de Sal­ti­llo, se des­ta­có por lle­var de for­ma gene­ra­li­za­da even­tos cul­tu­ra­les a todos los muni­ci­pios del esta­do.

Comen­zó con el míti­co y extra­ña­do Fes­ti­val Rock­Coahui­la que tra­jo a gran­des expo­nen­tes del géne­ro a nues­tro esta­do, en una épo­ca en la que jamás hubié­ra­mos soña­do que vinie­ran, por­que al chi­le, muy ahue­vo venían los gru­pos de regio­nal mexi­cano a las ferias muni­ci­pa­les. En este even­to tam­bién se tomó en cuen­ta a los gru­pos roc­ke­ros loca­les y ade­más se les dio la opor­tu­ni­dad de gra­bar un dis­co.

Gra­cias a este tipo de ges­tio­nes muchos jóve­nes pudi­mos cono­cer por pri­me­ra vez en un esce­na­rio a Enri­que Bun­bury, Café Tacv­ba, Jua­nes, Jagua­res, El Tri, Mago de Oz, Air Supply, Cel­so Piña, Hom­bres G, Julián Gar­za, Bobby Puli­do, Vicen­te Fer­nán­dez, Los Tigres del Nor­te, Pablo Mila­nés, Fito Páez, Fer­nan­do de la Mora, José José, Arman­do Man­za­ne­ro y has­ta Sha­ki­ra.

Entre estos even­tos des­ta­ca un curio­so home­na­je a The Doors, con  la pre­sen­cia de Ray Man­za­rek y Robby Krie­ger.

El Fes­ti­val Inter­na­cio­nal de la Gui­ta­rra, orga­ni­za­do por Mar­tín Madri­gal, reci­bió un apo­yo con­si­de­ra­ble lo que per­mi­tió su difu­sión a los prin­ci­pa­les muni­ci­pios de Coahui­la. Se logró rea­li­zar y con­ti­nuar el Fes­ti­val Inter­na­cio­nal de Gui­ta­rra, y se logró por pri­me­ra vez ampliar su difu­sión a los prin­ci­pa­les muni­ci­pios del esta­do.

Se hicie­ron 16 museos. En Sal­ti­llo des­ta­can algu­nos como el de la Revo­lu­ción, el del Nor­ma­lis­mo, el del Sara­pe, el de los Pre­si­den­tes, el de Lan­dín, cuyo acer­vo cons­ta­ba de 18 obras reli­gio­sas del siglo XVII.

Uno de los más intere­san­tes fue el Museo de la cul­tu­ra Tau­ri­na, acti­vi­dad actual­men­te prohi­bi­da en el esta­do pero cuyo obje­ti­vo era el aspec­to cul­tu­ral de lo tau­rino: con­tie­ne infor­ma­ción arqui­tec­tó­ni­ca sobre algu­nas de las prin­ci­pa­les pla­zas de toros, repro­duc­cio­nes de pin­tu­ras sobre los toros y la cul­tu­ra alre­de­dor de éstos, como el mito del mino­tau­ro, infor­ma­ción cien­tí­fi­ca sobre los toros y su rela­ción pre­his­tó­ri­ca con los huma­nos. Fue toma­da en cuen­ta la opo­si­ción a las corri­das de toros pues esta for­ma par­te de la cul­tu­ra tau­ri­na, es por ello que en este museo se evi­tó mos­trar imá­ge­nes que pudie­ran ser ofen­si­vas a la sen­si­bi­li­dad: no hay imá­ge­nes de toros ensan­gren­ta­dos, ni de toros con ban­de­ri­llas.

En  Torreón se abrió otro museo de la Revo­lu­ción y uno del Depor­te. En Sabi­nas se hizo el museo de Pan­cho Villa, y en San Pedro se abrió el Museo de Made­ro, que nos mues­tra algo de la comu­ni­dad en tiem­pos revo­lu­cio­na­rios.

La inver­sión en infra­es­truc­tu­ra fue deter­mi­nan­te. Se cons­tru­ye­ron dos gran­des tea­tros: uno en Mon­clo­va y otro en Pie­dras Negras, de mil buta­cas cada uno, con un equi­pa­mien­to tan moderno y ade­cua­do que lla­ma­ron tan­to la aten­ción a nivel nacio­nal que se hicie­ron repor­ta­jes espe­cia­les sobre ellos.

Dichos tea­tros fue­ron dise­ña­dos por el arqui­tec­to Ramí­rez Váz­quez. Así mis­mo, se hizo otro tea­tro para 600 per­so­nas en Gue­rre­ro, y otro más al aire libre con afo­ro para 250 per­so­nas en Vies­ca, ade­más de la reha­bi­li­ta­ción del tea­tro Sal­va­dor Novo, ubi­ca­do en el Cen­tro Cul­tu­ral Pilar Rio­ja, de Torreón, una de las zonas más mar­gi­na­das de dicha ciu­dad, en la que el tra­ba­jo cul­tu­ral ha sido deci­si­vo para la reduc­ción de la vio­len­cia.

Tam­bién se hicie­ron sie­te info­te­cas, cua­tro casas de cul­tu­ra y la emble­má­ti­ca Escue­la del Sara­pe, recin­to que per­mi­te la con­ser­va­ción de la tra­di­ción sal­ti­llen­se por exce­len­cia.

En el área de lite­ra­tu­ra, ade­más de traer a gran­des crea­do­res como  José Emi­lio Pache­co, Car­los Mon­si­váis, René Avi­les Fabi­la y Car­los Bra­cho, se edi­ta­ron 270 títu­los de todo tipo de géne­ros, en los que publi­ca­ron por pri­me­ra vez algu­nos de los hoy con­so­li­da­dos escri­to­res coahui­len­ses, por citar algu­nos ejem­plo: Julián Her­bert y Anto­nio Ramos Revi­llas.

El apo­yo a las pobla­cio­nes ale­ja­das fue un enfo­que muy mar­ca­do en dicha admi­nis­tra­ción: en Sie­rra Moja­da se rea­li­za­ron even­tos cul­tu­ra­les de capa­ci­ta­ción y pre­pa­ra­ción, expo­si­cio­nes. Con apo­yo de la ini­cia­ti­va pri­va­da –Altos Hor­nos– se daban fun­cio­nes de cine para todo públi­co, una labor tras­cen­den­te con­si­de­ran­do que no había un cine comer­cial en dicha pobla­ción.

De la mano de la Cine­te­ca Nacio­nal, Arman­do lle­vó la Mues­tra Inter­na­cio­nal de Cine más allá de la capi­tal, pues se pre­sen­tó en Mon­clo­va y en Torreón, inau­gu­ran­do la diná­mi­ca de la gra­tui­dad, situa­ción que en pocos esta­dos se da.

Ade­más  del apo­yo a la cul­tu­ra popu­lar y del entre­te­ni­mien­to, la Ópe­ra reci­bió un tra­to espe­cial; tra­ba­jó en coor­di­na­ción con Artes­cé­ni­ca y se die­ron los pri­me­ros con­cier­tos al aire libre en las prin­ci­pa­les ciu­da­des del esta­do. La idea de este even­to es lle­var dicho géne­ro a las comu­ni­da­des popu­la­res, pues el arte es para todos.

El ballet de Ama­lia Her­nán­dez cono­ció Sal­ti­llo, tam­bién hizo pre­sen­cia la Com­pa­ñía Nacio­nal de Ballet del Ins­ti­tu­to Nacio­nal de Bellas Artes y la Com­pa­ñía de Ballet de la UNAM.

Ade­más de Torreón, se amplió el pro­yec­to de lec­tu­ra en voz alta, Pien­so, Lue­go Exis­to, del INBA, a Sal­ti­llo, Mon­clo­va y Pie­dras Negras.

Se publi­ca­ba men­sual­men­te la Car­te­le­ra Cul­tu­ral, que se hacía lle­gar a todos los muni­ci­pios, la cual era muy soli­ci­ta­da.

En el Cen­te­na­rio de José Gua­da­lu­pe Posa­da, se adqui­rie­ron 1,400 de sus obras así como cua­tro pla­cas suyas, des­de los cua­les se podían impri­mir sus gra­ba­dos.

En con­clu­sión, Arman­do Gue­rra, en sus fun­cio­nes como Direc­tor de Cul­tu­ra hizo lo que le toca­ba: apli­car recur­sos públi­cos para el desa­rro­llo cul­tu­ral del esta­do. Gra­cias a su ges­tión tene­mos la vida cul­tu­ral de hoy en día en don­de abun­dan los artis­tas de ori­gen coahui­len­se en todas par­tes del país. Si se lle­ga a con­fir­mar el rumor que mane­jan los perió­di­cos loca­les segu­ra­men­te hará un buen papel en el pues­to, pues lo retos actua­les en mate­ria cul­tu­ral son más sen­ci­llos aho­ra para nues­tro esta­do, pues ya se encuen­tran los cimien­tos deja­dos por el mis­mo: infra­es­truc­tu­ra, públi­co y mer­ca­do.

 

Por: Gio­van­ni Her­nán­dez

One comment
  1. Gerardo Moscoso y Caamaño

    Ade­más de toda esta can­ti­dad de accio­nes y traer la pre­sen­cia de crea­do­res nacio­na­les e inter­na­cio­na­les el Lic. Gue­rra, como nadie, movió y pro­mo­vió a los artis­tas Coahui­len­ses, razo­nes que, uni­das a su expe­rien­cia, tra­yec­to­ria y capa­ci­dad, le dan el per­fil sin­gu­lar y ade­cua­do para que enca­be­ce el pro­yec­to de cul­tu­ra en la admi­nis­tra­ción del Gober­na­dor Miguel Ángel. Riquel­me Solís, espe­ran­do que esta vez no se equi­vo­quen con cul­tu­ra en la desig­na­ción del titu­lar por el bien de los crea­do­res y ciu­da­da­nía del Esta­do.

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